Una de las principales presiones humanas sobre los
ecosistemas en los países donde la minería es o ha sido
una importante actividad socio-económica es la
degradación de los recursos hídricos por la contaminación
de minas activas o abandonadas. En muchos países, las
minas activas pobremente manejadas y las minas
abandonadas sin recuperación están impactando sobre
fuentes de agua dulce de forma severa y sostenida,
teniendo como consecuencias efectos no sólo sobre la
ecología, sino también sociales y económicos.
Sin embargo, la minería es una actividad económica clave
que brinda una importante contribución a las
oportunidades de exportación en países sudamericanos. Por
esta razón, los gobiernos en la región han promovido
fuertemente las inversiones mineras en los últimos años.
Algunas veces las concesiones mineras han sido otorgadas
a costo del ambiente y con oposiciones locales.
Existe entonces una clara necesidad de mejores
políticas, sistemas de manejo y soluciones técnicas
dirigidas a hacer a la minería lo más compatible posible
con la protección de los recursos y los ecosistemas
asociados, tomando en consideración a las poblaciones
locales.
El proyecto “Regulación Ambiental de Aguas de Mina en
Sudamérica” (ERMISA por sus siglas en inglés), es una
iniciativa financiada por la Comisión Europea bajo el
Sixth Framework Programme, managing arid and semiarid
ecosystems, cuyo objetivo es el contribuir a la
prevención y remediación de impactos en ecosistemas
acuáticos por las actividades mineras en Sudamérica,
usando al Perú como un país demostrativo.
Este proyecto está siendo ejecutado en sociedad por
Asociacion Civil Labor y la Universidad de Newcastle, en
el período Febrero 2006 a Enero 2007. |